Cada trimestre me llegan las mismas preguntas de alumnas nuevas: "¿no seré ya mayor para esto?", "¿y si no tengo ni idea?", "¿y si se me da mal?". La respuesta corta es siempre la misma: no, nunca es tarde, y no, no hace falta saber nada de antemano.

La duda más común: "no tengo ni idea"

Casi todas mis alumnas empiezan sin haber tocado una máquina de coser en su vida. Y está bien así: las clases de Costura Creativa están pensadas precisamente para eso, para empezar de cero, con calma, sin dar nada por sabido.

Lo primero que hacemos siempre es perder el miedo a la máquina: cómo se enhebra, cómo se regula la tensión, cómo se controla la velocidad. Una vez pasa eso, todo lo demás llega mucho más fácil.

"El primer día, la mayoría solo quiere entender los botones de la máquina. Al cabo de un mes, ya están cortando su propio patrón."

¿Y si no tengo tiempo para practicar en casa?

Ayuda, pero no es imprescindible. Cada clase está pensada para avanzar de verdad en el propio taller, así que aunque no toques la aguja entre semana, sigues progresando en cada sesión.

Lo que sí hace falta

Ganas de probar y un poco de paciencia contigo misma. La técnica se aprende; las ganas de crear, esas ya las traes.